Resumen Reflexión 23/julio/2023
Pastora Ana Martínez
Tema: De esclavo a heredero
Base bíblica: Romanos 8:17
¿Te has preguntado alguna vez si verdaderamente Dios existe y quién es Él? Porque a Dios no lo hemos visto pero si lo hemos sentido. Cuando Dios creó al hombre podía verlo cara a cara y estar en su presencia como hijos de Dios; esa era nuestra naturaleza. Por causa de la desobediencia y del pecado fuimos destituidos de su presencia, de su gloria y nos convertimos en esclavos del pecado y de la muerte: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3:23. Vivimos en un mundo de causas y consecuencias, esta fue la consecuencia del pecado: ser destituidos de la gloria de Dios.
En medio de esta vida dañada por el pecado podemos pedirle al Padre, orarle y Él nos dará lo que necesitemos. Cuando estés en angustia, con preocupaciones o problemas clama al Padre. El Padre escucha tu clamor: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra” Salmos 121:1-2. El único camino a la libertad del pecado es Cristo. ¿Cuál es nuestra herencia como hijos de Dios? Nuestra herencia es que no hay condenación para los que están en Cristo Jesús y ser liberados del pecado y de la muerte.
Hay una historia que me llamó mucho la atención: la historia de José. José era hijo de Jacob y, aunque no fue el primogénito, sentía un amor especial pues lo tuvo en su vejez. Le regaló una túnica de colores que representaba la primogenitura y sus hermanos se molestaron y comenzaron a envidiarle. La herencia que tú y yo poseemos molesta al enemigo de las almas y va a hacer todo lo posible por quitarnos nuestra herencia. Los hermanos de José planificaron su muerte pero Dios tenía un plan y un propósito para la vida de José. Dios siempre está obrando en favor de sus hijos. Dios llevaría a José a lugares más altos; nuestra herencia en el Señor también es grande y poderosa. José no entendía lo que estaba pasando, pero Dios lo estaba preparando para algo mayor.
José fue vendido como esclavo. El enemigo quiere revocar nuestra herencia legal. Los problemas y las pruebas nos llenan de angustia y tristeza y se nos olvida que somos hijos de Dios, que tenemos una casa a la que podemos acudir para clamar a nuestro Padre y ser rescatados. No te dejes robar tu herencia como hijo de Dios y heredero de su gloria. Tenemos una casa, somos hijos. Clamemos al Padre como dice su Palabra: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” Jeremías 33:3.
Cuando los hermanos de José lo vendieron, le quitaron su túnica y para simular su muerte tomaron un cordero y mancharon la túnica con la sangre del cordero. En medio de su envidia hicieron un acto profético: la sangre del cordero simboliza al Cordero de Dios. José perdonó a sus hermanos y el Señor lo llevó a lugares más altos. Tenemos que perdonar para que Dios: “ponga a tus enemigos por estrado de tus pies”. Salmos 110:1. De la esclavitud José fue al palacio. Dios quiere llevarte a las alturas porque somos hijos del Rey. Dios quiere convertirte de esclavo a heredero.
Gracias Señor porque a través de tu sacrificio en la cruz tenemos acceso al Padre. Ahora somos tus hijos y herederos; ya no hay condenación y hemos sido liberados del pecado y de la muerte. Ayúdanos a entender que cuando estemos en pruebas y angustias solo debemos acudir a ti y clamar porque somos tus hijos y herederos de tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez