Resumen Reflexión 30/julio/2023
Reynaldo R. Rosado Rodríguez
Tema: Madurando en el pensamiento,pero recibiendo a Dios como niños
Base bíblica: 1ra Corintios 14:20
La Palabra del Señor está llena de mensajes que, para el que no profundiza, pueden parecer confusos o contradictorios cuando los leemos. Por ejemplo: “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta”; (Números 23:19) y luego leemos: “Se arrepintió Jehová de esto.” (Amós 7:3) Como este hay otros ejemplos que pueden traer confusión; pero al leer y estudiar la Palabra de Dios tenemos que entender el contexto: cuándo el Señor dijo algo y a quién se lo dijo, porqué lo dijo y con qué propósito, dónde lo dijo y qué ocurrió antes o después de decir la palabra. Cuando profundizamos en esto podemos comprender lo que dice la Biblia en Isaías 55:9: “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Nosotros podemos pensar que Dios se contradice, pero Él no se contradice.
La Biblia está llena de dos ideas o mensajes que son de los que quiero abundar: debemos ser cristianos maduros y adultos, pero también debemos ser como niños. Cuando ocurren estas circunstancias dónde podemos confundirnos debemos ir a lo que dijo Jesús, a las palabras de Cristo. Cristo es la sustancia, es quien revela lo que eran las sombras en el Antiguo Testamento, es el principio y el fin. Veamos que dice Cristo en este tema. En Marcos 10:25: “De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” ¿Debemos ser como niños? Claro que sí. Pero entonces llegamos a 1ra de Corintios 13:11 donde Pablo dice: “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.” ¿Cuándo el cristiano madura debe ser como un hombre o una mujer maduros? Claro que sí. Entonces debemos ser como niños o debemos madurar. ¿Cómo armonizamos estas dos ideas bíblicas? Pensemos en la música. Los músicos deben tocar en el mismo tiempo y el mismo tono para producir música, de lo contrario se convierte en ruido. La Palabra de Dios es igual, tenemos que escuchar la obra entera que el Señor escribió y lo que nos quiere revelar.
Hay momentos y circunstancias en los que no debemos ser como niños sino maduros:
1- No debemos hablar como niños:
debemos ser claros, no
emocionales y ser discretos.
2- No debemos pensar como niños:
debemos ser realistas, cumplir
con los compromisos y nuestra
palabra.
3- No debemos juzgar como niños:
no ser confiados, crédulos ni
ignorantes en los asuntos del
Señor.
Tenemos que ser adultos maduros en Cristo por nuestro bien, el bien de la Iglesia y de la sociedad. Los cristianos debemos mostrar madurez y no dejarnos influenciar por otros o la cultura o tendencia del momento. La Iglesia tiene que ser la madura en tiempos de inmadurez. Sin embargo hay momentos en los que si debemos ser como niños: en la malicia.
Momentos o circunstancias en los que debemos ser como niños:
1- En cuanto al pecado, la
concupiscencia y las tentaciones:
ser inocentes, sin interés en
la malicia; no contaminarnos.
2- En cuanto a la disciplina: el
cristiano tiene que respetar la
autoridad secular (gobierno,
policía,etc.) y la eclesiástica
(Pastores, líderes, etc.).
3- En cuanto a la obediencia: el
creyente debe escuchar la voz de
Dios, dejarse guiar por el
Señor.
Amado Dios gracias por dejarnos tu Palabra que nos guía y nos muestra cómo debemos ser y el camino a seguir. Ayúdanos cada día a no ser como niños en el modo de pensar sino ser niños en cuanto a la malicia, pero maduros en el modo de pensar como dice tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez