Resumen Reflexión 24/septiembre/2023
Pastora Ana Martínez
Tema: Todo lo que venga del enemigo Dios lo tornará para bien
Base bíblica: 2da Samuel 4:4
Hay sucesos que llegan repentinamente y cambian nuestras vidas, parecería como que estamos en un sueño o una pesadilla. Estamos viviendo momentos difíciles y sorprendentes. Las señales nos indican que Cristo está a las puertas y debemos estar preparados. El enemigo sabe que ya se acercan las Bodas del Cordero y va a tratar de manchar nuestras vestiduras. El tema es: Todo lo que venga del enemigo Dios lo tornará para bien.
Hablaremos de una historia muy conocida donde nos muestra que el enemigo va a tratar de impedir que tú entres a la casa del rey, a la casa de nuestro Padre. No importa lo que traiga el enemigo el Señor te dice en Isaías 59:11: “Y temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria; porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.” Los problemas que estás viviendo ahora Dios tiene la intención de cambiarlos para bien.
La Palabra del Señor nos dice en Jeremías 29:11: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” No importa la situación en la que te encuentres Jehová de los ejércitos te dice no temas, no mires las circunstancias porque Él está contigo y todo terminará para bien y no para mal. Con Dios nos espera la victoria.
Esto fue lo que vivió Mefi-boset, el hijo de Jonatán y nieto de Saúl. Llegó la mala noticia, la muerte del rey Saúl y su hijo Jonatán. Una noticia triste para la familia y el pueblo de Israel. Cuando un rey muere, se acostumbra a tratar de preservar el linaje, la sangre real. Jonatán tenía un hijo de cinco años y la nodriza trató de proteger al niño y se le cayó quedando cojo Mefi-boset. Otra mala noticia. Todo esto ocurrió en la vida de Saúl por las malas decisiones que tomó. Saúl desobedeció a Dios y cosechó para su vida muerte y tocó a su generación. Tenemos que tomar decisiones sabias y cuidadosas que estén apoyadas por la Palabra de Dios. Si queremos tener paz tenemos que acercarnos al trono de la gracia.
Dios en su infinita misericordia quiere bendecirnos siempre. A pesar de las malas decisiones de Saúl el Señor seguía persiguiendo su casa para hacer misericordia. Dios torna toda situación de tristeza en gozo y alegría. Servimos a un Dios intencional. Todo los dardos del enemigo el Señor los tornará en bendición. Somos la determinación de la voluntad de Dios hacia un propósito eterno. La intención de nuestro Dios es consciente. Él conoce tu dolor y sabe porqué lo ha permitido. Lo que sucede en nuestras vidas es parte del propósito que Dios diseñó para nuestras vidas. Existen dos tipos de intención: la buena y la mala. Para los que aman a Dios están cubiertos por la buena intención de Jehová. La intención de Dios es darnos paz, es la paz que sobrepasa todo entendimiento. Para experimentar esta paz es necesario que Cristo sea el dueño total de tu corazón.
La Paz de Dios tiene tres dimensiones en el mundo espiritual:
1- La paz con Dios: reconciliación con Dios a través de Cristo (Romanos 5:1)
2- La paz en Dios: confianza (Fe) en Dios (Juan 16:33)
3- La paz de Dios: cobertura de Dios (Juan 14:27)
Estos son códigos bíblicos para que la paz de Dios esté en tu corazón. Cada decisión que tomemos puede traernos paz o muerte. Jonatán aseguró la paz para su familia y su generación. Entendiendo que Saúl estaba actuando mal en contra de David, Jonatán hizo un pacto con David y reconoció que éste era el ungido de Dios. Lo único que le pidió fue que tuviese misericordia con la casa de Jonatán y Saúl. Dios bendijo a David y éste cumple su promesa a Jonatán. David preguntó si había alguien de la casa de Saúl con quien hacer misericordia y bendijo a Mefi-boset: entró a la casa de rey. Ten la paz de Dios porque todo lo que venga del enemigo Dios lo tornará en bendición.
Buen Dios y Padre celestial gracias por tu paz que sobrepasa todo entendimiento. Ayúdanos a confiar en tu palabra, en tu misericordia y en tus planes y propósitos para nuestras vidas. Confiamos en tus promesas y reconocemos que todo lo que suceda en nuestras vidas Tú lo tornarás en bendición. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez