DESPOJANDONOS DE TODO PESO

Escrito el 08/10/2023


Resumen Reflexión 8/octubre/2023
Pastora Ana Martínez 

Tema:  Despojándonos de todo peso 

Base bíblica: Hebreos 12:1-3

Vivimos en un mundo donde hay muchas cargas (familiares, económicas, emocionales y espirituales) que buscan detenernos e impedir que avancemos. Hoy el Señor te dice cómo vencer esas cargas y al enemigo que día y noche nos ataca. Él nos ha dado la autoridad de despojarnos de todo peso y opresión. Dios pagó por nuestra libertad. 

Despojar significa soltar, dejar esa carga por voluntad propia. El enemigo no quiere que nos despojemos del peso del pecado. Las cargas nos impiden ver y escuchar la voz de Dios. El apóstol Pablo nos habla en Gálatas 3:26-27:  “Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”  Debemos despojarnos del viejo hombre, de los problemas, del pecado del pasado para poder obtener la nueva vestimenta sobrenatural que nos da Cristo.  En Romanos 3:23 dice:  “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”  El pecado despoja al hombre de la gloria de Dios. 

Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios y no necesitábamos usar vestimenta.  Pero por causa del pecado Adán y Eva huyeron y se escondieron de la presencia de Dios como dice en Génesis 3:8-11:  “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?”  Fueron destituidos de la Gloria de Dios por la desobediencia.  El hombre eligió ser esclavo del pecado y rechazó la gloria de Dios.  

El pecado trae cargas, miedo, vergüenza y comenzamos a buscar la solución por cuenta propia. El hombre buscó hojas de higuera para cubrir su vergüenza, su pecado (la falta de lealtad, la irresponsabilidad, el orgullo y la soberbia del ser humano). Dios no procura avergonzarte.  Cristo quiere cubrir nuestros pescados y faltas.  En Génesis 3:21 su Palabra nos dice:  “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.”  Es tiempo de ser revestidos del Señor. Cristo pagó el precio en la cruz.

¿Cómo podemos ser revestidos con la vestimenta de Cristo?  Cristo nos reviste cuando venimos a sus pies.  El Señor nos cubre y nos perdona cuando nos arrepentimos de corazón.  Hoy hay una nueva vestimenta, un nuevo comienzo, una nueva temporada para tu vida.  Dios ha prometido bendecirte. El Señor dice en Apocalipsis 22:14:  “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad.”  No somos esclavos de la muerte. Hoy es un día de reconciliación, donde Dios reafirma su promesa con tu vida. Por lo tanto no huyas del Señor, ven a sus pies y revístete del poder de Dios. Despójate de la vestimenta que te detiene y revístete con la vestimenta del Señor. 

Amado Dios ayúdanos a despojarnos de las cargas y del peso del pecado que quieren destituirnos de tu presencia.  Gracias porque por tu gracia y tu misericordia hemos sido revestidos con la vestimenta de Cristo.  En el nombre de Jesús, amén.  

iDios te bendiga!

Preparado por: Ana L. Rodríguez