Resumen Reflexión 17/diciembre/2023
Reynaldo R. Rosado Rodríguez
Tema: Siendo llenos del Espíritu Santo
Base bíblica: Gálatas 5:16-28
Mientras me preparaba para este mensaje no pudo salir de mi mente el Ser llenos del Espíritu Santo y ese es el tema de esta reflexión. Vienen a mi mente algunas memorias que se me dijeron sobre el pasado de la Iglesia, hablamos del Siglo XX. Recuerdo que muchos me decían que la Iglesia del pasado era mejor que la de ahora; por algunas cualidades o por cosas que el Señor hacía en aquellos años se consideraba que era mejor. También recuerdo que en una Escuela Bíblica una maestra nos dijo que no todo en el pasado fue positivo, que hubo momentos y circunstancias que fueron difíciles.
En el pasado no había los recursos tecnológicos que tenemos hoy. La vida y la salud eran más difíciles. El Señor le permitió al hombre alcanzar cierto conocimiento y poder inventar y tener acceso a los recursos tecnológicos que tenemos hoy y que antes no existían. En cuanto al pecado eran hombres y mujeres con debilidades como las nuestras. Como sociedad y como cultura no tenían muchos de los males que tenemos ahora, pero, tenían otros males. Lo que quiero indicar con esta comparación es que en el pasado, al igual que en el presente, el hombre le ha fallado al Señor. En medio de todas estas circunstancias el Espíritu Santo se movió y transformó a un remanente para que fuese pueblo suyo. El impacto de esta transformación es lo que hace que el hombre recuerde lo positivo del cambio que Dios obró en sus vidas.
Si en los males del pasado el Espíritu Santo hizo algo, yo tengo que creer que en los males de ahora el Espíritu Santo puede hacer algo también. Porque el Espíritu Santo del siglo pasado es el mismo de este siglo; el Señor no cambia, en Él no hay sombra de variación. El mismo poder que fluye de la sangre del Cordero que transformó la vida de esos hombres y mujeres sigue fluyendo hoy día y ese mismo Espíritu Santo está aquí hoy. De esos hombres y mujeres transformados recibimos por generaciones el mensaje de la Salvación. Nuestro contexto histórico es distinto pero no es obstáculo para ser llenos del Espíritu Santo.
¿Por qué debemos ser llenos del Espíritu Santo? El ser llenos del Espíritu Santo tiene que ser una prioridad en nuestras vidas. Si no estamos llenos del Espíritu Santo nuestra vida, nuestra alma y nuestra salvación corren peligro. El enemigo anda como león rugiente. Si algo es importante para hacer frente al enemigo es el ser llenos del Espíritu Santo. Nuestro mayor enemigo es la carne y sus frutos; andamos con este enemigo todo el tiempo. Por eso es importante que seamos llenos de los frutos del Espíritu Santo y así salgan de nosotros los frutos de la carne. Los que hace el Espíritu Santo en nuestras vidas es que toma el vaso frágil que somos y lo llena con su aceite, con su perfume y lo transforma y le da vestiduras nuevas.
Si queremos la transformación que hace el Espíritu Santo en nuestras vidas tenemos que empezar hoy. Si has contristado al Espíritu Santo, si estás pasando por un desierto es momento de que te acerques al Señor y busques ser lleno de Su presencia. Cristo ya pagó el precio por nuestros pecados y nuestras fallas con su sangre derramada en la cruz del calvario. Lo que necesitamos es buscar ser llenos de su Santo Espíritu.
¿Qué necesitamos para ser llenos del Espíritu Santo? El apóstol Pedro nos los explica de una manera muy fácil en Hechos 2:38: ”Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.“ Tenemos que arrepentirnos y bautizarnos. Pero el arrepentimiento tiene que ser genuino. El arrepentimiento verdadero perdura y viene con cambio. Pidamos al Señor que quite lo que nos impide el arrepentimiento genuino y podamos ser llenos del Espíritu Santo. El Señor quiere que sientas su presencia, su plenitud y moverte a hacer su voluntad. Permitamos que Dios nos llene con su Espíritu Santo y experimentemos el deleite se servirle al Señor.
Señor te pedimos que nos llenes con tu Santo Espíritu para que podamos hacer frente a todo plan del enemigo para nuestras vidas. Te damos gracias por el poder derramado sobre nosotros a través de tu Espíritu Santo y Tú cobertura. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodrígue