Resumen Reflexión 3/septiembre/2023
Pastora Ana Martínez
Tema: Posicionándonos para la cosecha
Base bíblica: Salmos 126:5-6
En la Biblia encontramos numerosas referencias de la forma en que el pueblo de Dios cultivaba y cosechaba de acuerdo a la Ley de Moisés. Dios le daba las estrategias de cómo debían sembrar y cosechar. El pueblo israelita vivía en el desierto y es difícil sembrar en esta zona, pero para Dios no hay tierra seca ni estéril porque Dios hace florecer al desierto. El Señor hablará a nuestras vidas dándonos las mismas estrategias que le dió al pueblo de Israel para sembrar y cosechar en tiempos difíciles.
Estrategias para posicionarnos para la cosecha:
1- Esperar la lluvia antes de arar la tierra: la Palabra de Dios es la lluvia. El pueblo de Israel esperaba la primera lluvia para arar la tierra y sembrar la semilla. En Salmos 65:10 nos dice: “Visitas la tierra, y la riegas; En gran manera la enriqueces; Con el río de Dios, lleno de aguas, Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones. Haces que se empapen sus surcos, Haces descender sus canales; La ablandas con lluvias, Bendices sus renuevos.” La tierra representa nuestra vida y, aunque esté seca y árida, Dios envía la lluvia para que el terreno se ablande. El pueblo de Israel, si no llegaba la lluvia, seguían esperando. Espera la lluvia. Tenemos que esperar y confiar en las promesas de Dios para nuestras vidas.
2- Prepararse para arar la tierra: el labrador se prepara para arar la tierra después de la primera lluvia; se asegura que su arado esté en buenas condiciones. Mientras esperaban la lluvia, estaban preparando los bueyes y el arado. Tenemos que ser diligentes y esperar el momento preciso; no debemos distraernos con los problemas ya que hay un tiempo específico para la siembra. Velemos por nuestra vida espiritual, debemos estar listos para sembrar y luego poder cosechar. Tenemos que sujetarnos a la Palabra de Dios, soportar nuestras pruebas (el yugo) y nuestras debilidades (el aguijón). La Palabra del Señor nos dice en 2da de Corintios 12:7-9: “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” Las pruebas y nuestras debilidades son necesarias para poder mantenernos enfocados y dirigidos en el propósito de Dios.
Para cosechar tenemos que mantener la mano en el arado, en la Palabra de Dios. No te rindas; prepárate para la cosecha abundante que el Señor ha preparado para ti.
Amado Dios gracias por darnos las estrategias necesarias para poder cosechar. Ayúdanos a estar preparados para sembrar y cosechar manteniéndonos firmes en la Palabra del Señor y enfocados y dirigidos en el propósito de Dios para nuestras vidas. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez

