Resumen Reflexión 1/octubre/2023
Obispo José Martínez
Tema: Llamados para bendecir
Base bíblica: 1ra Pedro 4:9
Todos los que servimos a Cristo tenemos la capacidad de bendecir porque fuimos llamados y marcados por Él. Por lo tanto, Él es quien nos capacita para servirle enfrentando todas las vicisitudes. El Señor dijo a sus discípulos: “Porque separados de mí nada podéis hacer.” S. Juan 15:5 Sin Cristo nada podemos hacer; necesitamos su dirección y su sabiduría. Tenemos el poder y la misión de bendecir.
Jesús dijo: los he llamado y marcado para que le den sabor a la Tierra, para que bendigan la Tierra con luz en medio de las tinieblas. Tratarán de maldecirnos, pero, contra los hijos de Dios ninguna maldición prosperará. Hemos sido dotados de bendición para nosotros y nuestra familia. Fuimos marcados para heredar bendición, la bendición es mi herencia y he sido llamado para bendecir.
Puntos importantes a considerar:
1- Tenemos las llaves del reino para liberar bendición: En Mateo 16:19 dice: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” El mundo espiritual se activa con lo que sale de tu boca. Hemos sido llamados para bendecir.
2- Tenemos la bendición del poder sanador: En Marcos 16:18 dice: “tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Ese poder es para todo el que cree y ha recibido las llaves del reino. Tenemos la bendición de ser protegidos del mal y bendecir a otros.
3- Tenemos la bendición de ser sal de la Tierra: En Mateo 5:13 dice: “Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.” El Señor está diciendo: sin ustedes la Tierra pierde sazón y sabor. Tenemos la responsabilidad de hacer nuestro trabajo, ser ejemplos de que Cristo vive en nosotros y manifestamos el amor y el gozo del Señor.
Hemos sido llamados y escogidos por Dios para bendecir. Tenemos que pedirle al Señor que nos ayude a cumplir nuestra misión de ser luz en medio de las tinieblas de este mundo. Nuestra herencia cristiana nos capacita para ser de bendición, somos la fuente de bendición.
Gracias Señor porque nos llamaste y nos escogiste para bendecir. Ayúdanos a recordar en todo momento que tenemos: las llaves del reino para bendecir, la bendición del poder sanador y de ser la sal de la Tierra. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez

