Resumen Reflexión 3/diciembre/2023
Pastor Carlos Smith
Tema: La fe que mueve montañas
Base bíblica: Mateo 17:20
Nuestra vida está llena de montañas. La montaña es tipología de las dificultades, las pruebas, el desánimo, la angustia y la depresión. Pero la fe nos ayuda a mover esas montañas. Hemos sido diseñados para mover lo sobrenatural. Las montañas son parte de los procesos en nuestras vidas. Tenemos que pasar por estos procesos. La montaña se moverá en el nombre del Señor.
Dios ha puesto una palabra en ti para que puedas enfrentar todos los problemas y obstáculos; Dios tiene el control para que tengamos la victoria y los cielos se abran. La fe es, como dice la Palabra en Hebreos 11:1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.”
No todos pueden mover montañas. Para mover las montañas tenemos que tomar determinación, buscar la cobertura del Espíritu Santo, hacer nuestra parte y comprometernos con la obra del Señor. Cuando perdemos la cobertura del Señor, no podemos mover las montañas que enfrentamos (problemas, dificultades, etc.). No perdamos la cobertura del Señor.
Procuremos que nuestra fe crezca. No nos movamos por nuestros ojos sino por la fe. En medio del desánimo, en los momentos difíciles procuremos la bendición de Dios. Para mover las montañas debemos comenzar con la Palabra, con tu declaración de cada mañana.
La Palabra de Dios es la fuente de nuestra fe. Leamos la Biblia. La montaña se moverá mientras la atmósfera de Dios se mueve en tu vida. Si nos mantenemos conectados con la Palabra de Dios las montañas se moverán.
Tenemos que identificar cuáles son nuestras montañas y ponerlas en las manos del Señor. No hay nada imposible para los que creen, tan solo debemos tener fe como un grano de mostaza y la montaña se moverá. La fe se manifiesta en la obediencia. Pongamos a Dios en primer lugar. Activemos nuestra fe, nuestra alabanza, nuestra adoración y podremos enfrentar nuestras dificultades y moveremos nuestras montañas.
Padre amado ayúdanos a buscar la cobertura de tu Santo Espíritu en todo momento para poder hacer frente a nuestras dificultades y nuestros problemas. Que podamos ponerte en primer lugar y activemos nuestra fe para mover nuestras montañas. En el nombre de Jesús, amén.
iDios te bendiga!
Preparado por: Ana L. Rodríguez

